Colegio Oficial de Ingeniería Geomática y Topográfica
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El Ilustre Colegio Notarial de Murcia acogió el 18 de diciembre una jornada impulsada por el Consejo General del Notariado, la Dirección General del Catastro, el propio Ilustre Colegio Notarial de Murcia y el Ilustre Colegio Oficial de Ingeniería Geomática y Topográfica. La sesión puso el foco en reforzar la coordinación para mejorar la tramitación de los expedientes de subsanación de discrepancias catastrales, reduciendo incidencias y aportando más precisión, agilidad y seguridad jurídica al ciudadano.

 

La realidad física de una finca, lo que se describe en una escritura y lo que figura en Catastro no siempre encaja a la primera. Y cuando no lo hace, el ciudadano es quien suele pagar el precio en forma de retrasos, incertidumbre y trámites encadenados. Con esa idea muy presente, el Salón de actos del Ilustre Colegio Notarial de Murcia acogió el pasado 18 de diciembre una jornada de formación y coordinación institucional que ha sido difundida tanto por medios de comunicación como por canales institucionales, y vuelve a situar en primer plano una cuestión tan técnica como cotidiana: cómo corregir de forma ágil y segura las discrepancias catastrales.

El encuentro reunió a notarios de la Región de Murcia, técnicos de la Dirección General del Catastro y profesionales de la ingeniería geomática y topográfica, en el marco de las jornadas de colaboración impulsadas por el Consejo General del Notariado, la Dirección General del Catastro, el Ilustre Colegio Notarial de Murcia y el Colegio Oficial de Ingeniería Geomática y Topográfica. La sesión, con posibilidad de seguimiento telemático, se concibió como un espacio eminentemente práctico, orientado a unificar criterios, despejar dudas operativas y mejorar la coordinación en expedientes de subsanación de discrepancias, con el objetivo final de ofrecer un servicio más eficaz a la ciudadanía y reforzar la seguridad jurídica en el tráfico inmobiliario.

La inauguración contó con la intervención de Concepción Pilar Barrio del Olmo, presidenta del Consejo General del Notariado; Fernando de Aragón Amunarriz, director general del Catastro; y Andrés Díez Galilea, decano del Colegio Oficial de Ingeniería Geomática y Topográfica. Sus mensajes confluyeron en una misma línea: cuando las instituciones comparten procedimientos, lenguaje técnico y herramientas, los expedientes avanzan con más rapidez, se reducen incidencias y se gana en confianza para ciudadanos y operadores jurídicos y económicos. Se insistió, además, en que mantener una base de datos catastral actualizada no es una cuestión meramente administrativa, sino un pilar esencial para dotar de certeza a operaciones tan habituales como segregaciones, parcelaciones o transmisiones de inmuebles.

Tras esta apertura institucional, la jornada dio paso al bloque técnico con la ponencia titulada “La importancia de consignar la realidad física en las escrituras”, impartida por Alfonso Cavallé Cruz, decano del Colegio Notarial de Canarias. Su intervención puso el foco en un punto que, aunque pueda parecer obvio, sigue siendo decisivo: describir correctamente la realidad física del inmueble no es un formalismo, sino el primer eslabón para evitar discordancias posteriores y para que la coordinación con Catastro sea realmente efectiva.

A continuación se celebró la primera mesa redonda, centrada en el alcance y objetivos del convenio de colaboración suscrito entre el Consejo General del Notariado y el Colegio Oficial de Ingeniería Geomática y Topográfica, así como en su impacto en el mantenimiento de la base de datos catastral. Participaron Carmen Rodríguez Pérez, decana del Ilustre Colegio Notarial de Murcia, y José Antonio López Medina, miembro de la Junta de Gobierno del COIGT e integrante de la comisión mixta del convenio. La mesa estuvo moderada por Jesús Puebla Blasco, subdirector general de Gestión Catastral, Colaboración y Atención al Ciudadano.

En este diálogo se abordó cómo la cooperación entre Notariado, Catastro y técnicos especializados permite tramitar con mayor agilidad los expedientes de subsanación, evitando desplazamientos y gestiones posteriores del ciudadano y favoreciendo que la realidad física de las fincas quede correctamente reflejada en las escrituras y sea coherente con la información catastral. Se puso especialmente en valor la comunicación bidireccional y permanente con Catastro, orientada a avanzar hacia una descripción catastral más precisa y actualizada en plazos cada vez más inmediatos, y se recordó que el convenio impulsa acciones de formación conjunta y la articulación de una bolsa de topógrafos especializados para la elaboración de la documentación técnica requerida.

El programa continuó con una segunda mesa redonda dedicada al funcionamiento del sistema y a la operativa práctica de estos expedientes. Intervinieron Carmen Rodríguez Pérez, decana del Ilustre Colegio Notarial de Murcia; Arturo Ayén Padilla, técnico superior de Inspección en la Gerencia del Catastro de Murcia; y Francisco José Vicente Cremades, profesional colegiado del Ilustre Colegio Oficial de Ingeniería Geomática y Topográfica y Técnico Especialista en Catastro, Propiedad Inmobiliaria y Valoración, con la moderación de Fernando Serrano Martínez, vocal asesor de la Dirección General del Catastro. En este tramo se aterrizaron cuestiones de procedimiento y requisitos, se compartieron experiencias reales y se trabajó sobre la lógica del circuito de intercambio de información, poniendo el acento en la utilidad de las demostraciones prácticas y en el valor de resolver dudas directamente con quienes gestionan y aplican el sistema en el día a día.

La clausura corrió a cargo de Carmen Rodríguez Pérez; José Antonio Ayén López, gerente regional del Catastro en Murcia; y Carlos Antonio Puig Mengual, delegado territorial del COIGT en la Comunidad Valenciana y Región de Murcia. En el cierre se reforzó el mensaje que ha atravesado toda la jornada: la coordinación no es un objetivo abstracto, sino una herramienta concreta para que el ciudadano pueda identificar con exactitud sus terrenos, fincas o viviendas, y para que las operaciones inmobiliarias se desarrollen con mayor seguridad, claridad y eficacia.

Al finalizar la sesión se ofreció un vino a los asistentes, un gesto sencillo que, en este tipo de jornadas, se convierte también en una parte importante del resultado: la oportunidad de conversar, contrastar casos y consolidar relaciones profesionales entre quienes intervienen en cada expediente.

Desde el Ilustre Colegio Oficial de Ingeniería Geomática y Topográfica se valora especialmente la continuidad de estas acciones formativas presenciales, que contribuyen a alinear criterios entre instituciones y a reforzar el papel de la ingeniería geomática y topográfica como garantía de precisión técnica en procedimientos donde la realidad física debe quedar perfectamente definida y trazable. La experiencia demuestra que, cuando cada pieza del sistema encaja —Notariado, Catastro y técnicos competentes—, el beneficiario final es siempre el mismo: el ciudadano.

 
 
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Última modificación: 22/12/2025 23:07:00
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